Dorette, 59 años

Hace mucho tiempo que no me he divertido tanto como en mis vacaciones en la Academia Andaluza en< Conil. En la escuela me recibieron como a una buena amiga. A pesar de que estaba de vacaciones, fui a clase con muchas ganas todos los días, porque era tan efectivo y entretenido… y hablo español naturalmente .

Por la tarde (¡después de hacer las tareas!) me esperaba la mejor recompensa: irme a la playa tan bonita y maravillosa. Y por la noche, después de la puesta del sol, tomarme alguna tapita por allí. ¿Qué más se puede desear?